Continuidad operativa tras un terremoto

Continuidad tras terremotoPublicado en Revista América Economía, 2013

Sin duda, la continuidad operativa tras un terremoto es un objetivo difícil de cumplir. De hecho, luego del 27F un sinnúmero de empresas quedaron varadas. El terremoto de 8,8 grados y posterior tsunami que azotaron al centro-sur de Chile esa madrugada, dejó a varias ciudades, puertos, edificios y viviendas colapsadas. Con todo, el edificio central del Hospital Militar de Santiago siguió operando y sin ningún rasguño.

Ello gracias a que en 2005 la entidad implementó aisladores sísmicos, que fueron desarrollados por la empresa chilena Sirve Seismic Protection Technologies. Las soluciones fueron colocadas en la placa técnica del hospital, área que alberga equipamiento de alta complejidad, pabellones quirúrgicos y servicios de urgencia como la UTI (Unidad de Tratamientos Intensivos), UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) y diálisis. “A diferencia de otros hospitales del país, nosotros seguimos funcionando con total normalidad, y de hecho, no tuvimos que suspender ninguna intervención quirúrgica”, recuerda Eric Miranda, Director del Hospital Militar del Norte, que en el 2010 se desempeñaba como Director Ejecutivo del proyecto Hospital Militar.

Cada uno de los 163 aisladores sísmicos que fueron instalados en la placa técnica, fueron previamente ensayados por los profesionales de Sirve, quienes luego decidieron donde tenía que ir cada uno, de manera que la estructura quedara completamente balanceada y no experimentara ninguna rotación ante un potencial sismo de intensidad. El resultado fue que los aisladores sísmicos redujeron los efectos del último terremoto entre 8 y 10 veces.

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