El descalabro alimenticio de lunes a viernes

descalabro alimenticioPublicado en Revista Indualimentos, 2015

Hoy casi ninguna nación del mundo está ajena al sobrepeso y la obesidad. Chile no es la excepción, y pese a que la autoridad ha puesto en marcha una serie de iniciativas para fomentar buenos hábitos entre los consumidores, la epidemia de la diabetes, riesgo vascular, resistencia a la insulina, diabetes y prediabetes persiste en la población chilena. Al analizar las causas éstas apuntan a un cóctel de factores que tiene especial impacto durante los cinco días de la semana laboral. Desorden en los horarios; exceso de arroz, fideos y comida chatarra; carencia de nutrientes que aportan energía como frutas y verduras; malos hábitos como abuso del salero; y escasa actividad física, están golpeando con fuerza a los chilenos.

“Nuestro país en estos momentos tiene una epidemia de obesidad y sobrepeso, y la alimentación en el trabajo hoy es un gran tema, porque no está siendo bien abordada”, sentencia el Dr. Jaime García Biron, Médico Nutriólogo y Magister en Nutrición Clínica de la Universidad de Chile. Si bien el experto aclara que la obesidad es un fenómeno a nivel mundial, Chile no está ajeno a ello y la incorrecta ingesta de nutrientes, especialmente durante los cinco días de jornada laboral, ha redundando “en una gran cantidad de enfermedades crónicas no transmisibles como hipertensión arterial, diabetes, resistencia a la insulina y prediabetes, entre otras”.

A lo anterior Luis Figueroa Almarza, experto en Medicina Tradicional China con estudios de especialización en Acupuntura y Moxibustión (aplicación de calor para activar la circulación), agrega que una dieta ineficiente y mantenida en el tiempo, además puede causar otras alteraciones como hígado graso, osteoporosis, anemia, desórdenes gástricos y estitiquez.

“Todas estas enfermedades a la larga van generando un costo social, humano y económico, tanto para el sector público como para el privado”, asegura el Dr. García. “De hecho, alrededor del 40% de las enfermedades tienen que ver con la mala nutrición, ya sea por errores en las cantidades, por el tipo de comida carente en nutrientes de valor, o bien, por un desorden en los horarios. No puede ser que una persona no tome desayuno y que almuerce pasadas las 16.00 horas, eso arruina el buen funcionamiento del metabolismo”. No importa por cuánto tiempo se haya tenido este hábito alimenticio, se puede cambiar y al hacerlo el paciente no volverá a incurrir en las pautas de antes, aseveran los expertos.

*Si quieres leer el artículo completo, contáctame. Reserva del contenido según derechos del autor.