Inocuidad alimentaria, requisito indispensable

inocuidad alimentariaPublicado en revista Indualimentos, 2015

La inocuidad hoy es un aval de presentación para cualquier actor de la industria local y si ésta es cumplida cabalmente, puede convertirse en un motor para ofrecer productos de probada calidad y seguridad alimentaria. En Chile hay varios reglamentos encargados de regular la higiene en materia alimenticia, al tiempo que los productores han llevado a terreno una serie de buenas prácticas para garantizar la inocuidad de toda la cadena alimenticia, desde la producción primaria hasta la comercialización. Sin embargo y a juicio de los expertos, la mayoría de las pymes, responsables del 90% de la producción nacional, estarían en precarias condiciones para ofrecer productos inocuos. 

Sin duda, la higiene constituye una de las principales garantías que hoy tiene la industria para ofrecer alimentos inocuos, ya que la contaminación de éstos puede provocar un gran impacto en la salud de las personas, generando gastos en hospitalización, tratamientos y licencias médicas, además de ausentismo laboral. A lo anterior hay que sumar las repercusiones económicas que trae aparejada la presencia de microorganismos no deseados en los alimentos, y que van desde el pago de multas por parte de los productores hasta el rechazo del producto nacional en el mercado internacional.

Para evitar este escenario el sector ha puesto en marcha un conjunto de medidas, como la generación de un marco legal que regula la inocuidad alimentaria y protege la salud de la población. “En Chile hay dos instancias importantes: el Código Sanitario (DFL 725/67) y el Reglamento Sanitario de los Alimentos (RSA) (DOF 1305/97), ambos dependientes del Ministerio de Salud”, precisa Guillermo Figueroa Gronemeyer, investigador del INTA (Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos).

Pero tan importante como contar con una eficiente legislación, también es crucial las buenas prácticas y es aquí donde la generalidad de las pymes están en deuda, en cuanto a la mejora de las condiciones higiénicas de sus establecimientos, ya se para producir, distribuir, almacenar o comercializar sus productos alimentarios.

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