Pascua Lama, una lección para futuros proyectos binacionales

pascua lama 2Publicado en Universia Knowledge@Wharton, 2009

A estas alturas Pascua Lama podría estar generando 5.000 puestos de trabajo, mientras Chile y Argentina podrían estar sacando cuentas alegres de la alianza por explotar oro, plata y cobre, despertando la envidia de países vecinos con reconocida tradición minera como Perú, Brasil y Bolivia. Todo ello podría ser una realidad hoy si no fuera por las diferencias entre los gobiernos de Chile y Argentina, que no han hecho más que postergar el desarrollo del primer proyecto minero binacional de la región.

Emplazada a 4.000 metros de altura en la Cordillera de Los Andes, justo en la frontera de Chile con Argentina, Pascua Lama es un yacimiento polimetálico cuyas reservas comprobadas contienen 18 millones de onzas de oro, 731 millones de onzas de plata y 662 millones de libras de cobre. Con una vida útil de 23 años, el proyecto está a cargo de Barrick Gold, minera canadiense que invertirá 2.500 millones de dólares en su construcción y operación, gracias a una licitación.

Si bien la iniciativa data de 1997, hubo que esperar varios años para que ambos gobiernos acodaran los respectivos beneficios económicos en torno a la operación de la mina y aprobaran los estudios de impacto ambiental. Finalmente, a comienzos de 2008 las autoridades chilenas y argentinas anunciaron con bombos y platillos el inicio de las faenas de construcción. Sin embargo, la falta de acuerdo sobre el sistema tributario que se aplicará en la explotación de los minerales, aplazaron una vez más el proyecto, poniendo a prueba la paciencia de Barrick.

El Gobierno chileno sostiene que la mayor parte de los tributos deberían pagarse a Chile, debido a que más del 70% de la mina está emplazada en el territorio chileno. No obstante, el gobierno trasandino ha puesto en tela de juicio este argumento.

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