Probióticos: cóctel de bacterias recomendable

probioticos-iiPublicado en Revista Indualimentos, 2015

Mucho se habla de los probióticos, pero pocos saben exactamente qué son. Se trata de un producto que contiene bacterias “buenas”, su formato puede ser en cápsulas o en polvo, e impacta positivamente en la microbiota del organismo, vale decir, composición y calidad de los microorganismos alojados en el intestino. Lo anterior ha motivado una carrera por parte de los científicos para determinar cepas de bacterias que pueden ayudar a mejorar a personas aquejadas de arteriosclerosis, obesidad, diabetes y diarrea, entre otras enfermedades. Incluso, hoy se está trabajando en identificar probióticos que pueden mejorar el ánimo. Mientras en Europa los probióticos, cuentan con etiquetado, en Chile ello no ocurre y en cambio, están disponibles en varios supermercados.

“En nuestro intestino tenemos más células bacterianas que células animales”, explica Guillermo Figueroa, Jefe del Laboratorio de Microbiología y Probióticos del INTA (Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, dependiente de la Universidad de Chile), “de hecho, tenemos más de 100 veces células bacterianas que células animales. En otras palabras, el número de microorganismos que tenemos en el intestino es muy grande y hoy cada vez más se confirma que el destino (salud) de la persona está relacionada con esta microbiota”.

Después del nacimiento, detalla Figueroa, la madre le entrega al niño durante la lactancia las primeras bacterias que colonizan su intestino y éstas son todas buenas o de excelente calidad,  y corresponden a las bacterias lácteas (bífidobacterios y lactobacilos). “Cuando culmina la lactancia, que desgraciadamente en Chile ocurre muy temprano (cerca del cuarto o quinto mes a partir del nacimiento), la micriobiota o contenido de bacterias buenas es reemplazada por los productos alimentarios, que comparativamente hablando, son de inferior calidad”, asevera el científico.

Entonces, lo que hace el probiótico es tratar de revertir este escenario y volver al estado inicial, donde las bacterias lácteas estaban presentes en un elevado número. “Pero para lograrlo el consumidor tiene que tomar probióticos todos los días y en elevadas cantidades”, aclara el investigador. “Actualmente, no hay ningún alimento que contenga probióticos en cantidad suficiente para mejorar la microbiota, por ello hay que consumirlos en forma adicional”.

*Si quieres leer el artículo completo, contáctame. Reserva del contenido según derechos del autor.